Cómo evitamos el Burnout silencioso en nuestros equipos
El burnout silencioso es evitable. Cuando las empresas invierten en salud mental de forma estratégica, no solo protegen a su talento, sino que desbloquean su verdadero potencial.
Te comparto una historia de uno de nuestros clientes, que hace unos meses nos llamó porque uno de sus equipos trabajaba cada vez más horas, pero la innovación y la productividad estaban estancadas. Los síntomas a simple vista: Renuncia silenciosa: La gente cumplían horarios, pero sin creatividad ni iniciativa. Reuniones tensas: Evitaban debates por evitar cualquier conflicto o por agotamiento. Rotación silenciosa: 2 puestos clave renunciaron en 3 meses sin dar razones claras. El burnout no era visible en las métricas de productividad inmediata, pero estaba afectando la cultura y el futuro de la empresa.
Después de evaluaciones de 360° y un diagnóstico. Diseñamos un programa específico para abordar el agotamiento desde la raíz: – Sesiones de terapia psicológica sobre gestión del estrés, límites saludables y comunicación no violenta. – Terapia grupal confidencial: Espacios seguros para hablar de presión, síndrome del impostor y carga mental. – Talleres para líderes: Capacitación en detección temprana de señales de burnout y gestión de equipos sostenible.
En 5 meses, los cambios fueron tangibles: Retención: 0 renuncias en el equipo de desarrollo (vs. 2 en el trimestre anterior). Productividad: 30% más de entregables en el mismo tiempo. Innovación: 4 nuevas ideas de productos surgieron de los equipos tras los talleres. Clima laboral: 85% del equipo reportó mayor sensación de apoyo y seguridad psicológica.
¿Te resuena esta situación? Agendemos una llamada para explorar cómo podemos aplicar un enfoque similar en tu organización.
Te comparto una historia de uno de nuestros clientes, que hace unos meses nos llamó porque uno de sus equipos trabajaba cada vez más horas, pero la innovación y la productividad estaban estancadas.
Los síntomas a simple vista:
Renuncia silenciosa: La gente cumplían horarios, pero sin creatividad ni iniciativa.
Reuniones tensas: Evitaban debates por evitar cualquier conflicto o por agotamiento.
Rotación silenciosa: 2 puestos clave renunciaron en 3 meses sin dar razones claras.
El burnout no era visible en las métricas de productividad inmediata, pero estaba afectando la cultura y el futuro de la empresa.
Después de evaluaciones de 360° y un diagnóstico. Diseñamos un programa específico para abordar el agotamiento desde la raíz:
– Sesiones de terapia psicológica sobre gestión del estrés, límites saludables y comunicación no violenta.
– Terapia grupal confidencial: Espacios seguros para hablar de presión, síndrome del impostor y carga mental.
– Talleres para líderes: Capacitación en detección temprana de señales de burnout y gestión de equipos sostenible.
En 5 meses, los cambios fueron tangibles:
Retención: 0 renuncias en el equipo de desarrollo (vs. 2 en el trimestre anterior).
Productividad: 30% más de entregables en el mismo tiempo.
Innovación: 4 nuevas ideas de productos surgieron de los equipos tras los talleres.
Clima laboral: 85% del equipo reportó mayor sensación de apoyo y seguridad psicológica.
¿Te resuena esta situación? Agendemos una llamada para explorar cómo podemos aplicar un enfoque similar en tu organización.